12 agosto, 2022
Por Luis Miguel Varela / @LuismikunEspero que después de haber pasado carencias de medicinas o económicas con los aumentos de precios en todos los productos y servicios, se den cuenta que al declarar el presidente que pasaremos de austeridad republicana a pobreza franciscana, él no se refiere a cortar gastos del gobierno o de los partidos políticos. El presidente se refiere a la vida de todos los mexicanos que no cuentan con los medios para subsistir a las fuertes rescisiones producto de las malas políticas del gobierno.

El Miserable López Obrador, llego al poder en 2018 y desde sus primeros meses de su gobierno el país entero se empezó a estremecer, muchos lo notaron, mientras unos pocos se anotaban a sus programas sociales, miles se quedaron sin empleo, las inversiones se detuvieron al empezar a escuchar sus declaraciones, sobre todo al darnos a conocer a sus allegados de confianza, la mañanera se convirtió en un programa de desilusión de quien pintaba para ser un campeón nacional. Al pasar de los meses más y más personas que habíamos dado un voto de confianza, al candidato nacionalista, nos sentimos traicionados al ver la forma en que este miserable enano mental se conducía.

Como gobernador de la nación, sus actos y decretos pasaban más por su hígado que por su cerebro. Deseábamos ver como este caudillo de la nación iba a desenmascarar la corrupción, pero no hizo más que acabar con todo lo que los ciudadanos habíamos logrado, estancias infantiles, apoyo a víctimas de maltrato, escuelas de tiempo completo, seguro popular, etc. Todos eran programas sociales creados a partir de exigencias del pueblo a sus gobernantes anteriores durante años, no eran perfectos y podían prestarse a malos manejos, pero sin duda eran grandes logros para alcanzar un mejor nivel de vida. La mayoría de los corruptos que él amenazaba siguen libres y felices.

En 2022 después de destruir logros de muchos años de lucha social, después de ser descubiertas todas las transas de sus familiares, de ver como defiende al crimen organizado, después de tantos miles de muertos, hospitales sin medicamento para cáncer, diabetes y llenos de carencias, libero a Elba Ester Gordillo, defendió a Napoleón Gómez Urrutia, se asocia con Manuel Barttlet Díaz, la peor escoria del PRI, defiende a los gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua, donde se han vivido las peores desgracias provocadas por gobernantes dictadores, y después de todo esto aún hay quien defiende a López Obrador, aún hay quien repite que es el mejor presidente que hemos tenido. No puedo ni imaginar ¿qué clase de lógica aplican a la defensa de este miserable sujeto?

No pasan de decir que el PRI hizo mucho daño, que el PAN decepción y traiciono sus expectativas, todos hemos sufrido por los corruptos del pasado, los saqueadores de la nación, mismos que hoy viven fuera de México, junto a toda su familia. Era una estrategia típica del PRI, terminar su mandato y salir corriendo del país con los bolsillos llenos.

Pero: ¿y que hay de Vicente Fox, de Felipe Calderón? Quienes después de sus mandatos se quedaron en el país, a seguir transitando como cualquier ciudadano, dando la cara a la nación, trabajando dentro de sus partidos para aportar su experiencia y dando conferencias y entrevistas con la cara en alto, porque a pesar de la deficiencia y los errores cometidos durante sus gobiernos, siempre han estado presentes para que se les pida cuanta de sus actividades como presidentes.

Porque hasta Marcelo Ebrard, salió huyendo del país al terminar su mandato como jefe de gobierno en la CDMX, debido a la mala construcción y actos de corrupción en la construcción de la línea 12 del metro.

López Obrador se va a “La Chingada” y ha dicho que no será un personaje político que pueda ser visto o consultado públicamente, que estará dedicado a sus libros y a vivir en privacidad, lo cual en realidad solo puede significar dos cosas: 1.- Se piensa escapar como sus antecesores priistas a donde nadie lo encuentre, o 2.- Según su estilo personal se siente tan intocable y tan diferente al resto de la humanidad, que piensa que después de todas sus chingaderas, no será juzgado y enjuiciado por todos sus crímenes.

El pueblo nunca será retribuido por la “justicia” pero López se metió con personas muy poderosas a las que está afectando económicamente y otras muy peligrosas a las que les pide favores y que tarde o temprano le van a pasar a cobrar esos favores. Por todos estos motivos el sexenio de López Obrador no terminara bien, habrá quien lo lleve como un mártir, pero la realidad es que su legado siempre será el de ser un perdedor eterno, quien después de haber ganado las elecciones, siguió siendo un candidato llorón, lleno de rencor, de odio, corrupto hasta las narices, mentiroso y miserable.

Me das lastima Obrador, me das tristeza, tenías todo el apoyo de la nación para crear un México mejor, pero tu maldita legua de víbora dividió al país, lo lleno de veneno y tus actos lo dejaron más pobre y miserable que antes, ahorita tus solovinos te aplauden, pero son el tipo de persona que pronto te dará la espalda y dirá que nunca te apoyó.

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