12 agosto, 2022

Por: José Luis Castillo Báez* // @JLCastillopue

 

Hace un par de días el presidente nacional del PRI Alejandro Moreno Cárdenas estuvo de visita por esta hermosa ciudad, por supuesto que vino a lo de costumbre, la besadera de manos y el típico acarreo de “simpatizantes” de ocasión que tenían la consigna de hacerle el caldo gordo al presidente del CEN, ¿porque tendrían que hacerlo? Es claramente un esfuerzo desesperado por aparentar un partido fuerte y unido, aunque todos sabemos que la realidad es muy diferente, el partido gracias a sus mediocres “líderes” se ha desfondado miserablemente al grado de no valer absolutamente nada, es más ha pasado a ser un lastre muy pesado para la alianza opositora que, definitivamente ha marcado su distancia tanto de Alejandro Moreno Cárdenas como de sus personeros en el estado, no sorprende entonces que, ninguno de “los aliados” del partido no haya asistido y mucho menos mostrar su solidaridad y apoyo al ahora impresentable presidente nacional del ex partidazo.

Ni uno solo de sus aliados en Puebla ha hecho el mínimo pronunciamiento a favor del campechano, aún y cuando anunció con bombo y platillo haber ido a Suiza a denunciar la “persecución” de la que se dice objeto por parte de la gobernadora de su estado, ese mismo estado que no pudo retener ni mandando a su “operador estrella” a mover los hilos tricolores en Campeche contra una candidata deleznable, ¡Que ni siquiera tenía arraigo en el ciudadano de Campeche!! ¿Ni eso pudimos ganar Presidente?

Entonces, ¿cuál es la fuerza que presume? la de Alejandro Moreno es la presidencia más corrupta, más perdedora, más arrogante de la que se tenga memoria en la historia del Partido Revolucionario Institucional, es sin duda un clavo más en el ataúd del instituto político.

¿Qué nos está dejando esta dirigencia? Un desprestigio tal del que difícilmente se podrá reponer el priísmo, la pérdida, por primera vez en la historia del registro partidista en algunas entidades en las próximas elecciones, de eso no cabe duda, solo basta voltear a Quintana Roo que por decimas no se perdió el registro estatal, en fin, se llenan la boca diciendo que “Alito” es nuestro líder moral, ¿en serio? ¿Tan barata es la moralidad del priísmo?

A todas luces se cometió un delito grabando las conversaciones telefónicas del impresentable de Moreno Cárdenas, eso por supuesto que no debe pasar desapercibido ni mucho menos debe ser condonado, sin embargo eso no quita que lo que se escucha en esas conversaciones sea un concurso de conductas reprochables y probablemente hasta constituyan delitos, retratan perfectamente a Alejandro Moreno como lo que es, un arrogante sin llenadera, insisto, el que haya sido un delito la manera en la que se obtuvieron esas grabaciones de ninguna manera puede hacer a nadie con 2 dedos de frente defender a semejante personaje, congruencia y sentido común se llama.

Pero volviendo al tema de la visita del señor, no, no se reunió con Lalo Rivera o con Carlos Martínez Amador, no señor, se reunió con el gobernador Barbosa, a comer en privado, la pregunta es, ¿para qué? ¿Qué temas tendrían que tratar? ¿Diplomacia política dirán algunos? Bueno lo que yo les digo es que en política no existen las casualidades y que siempre pero siempre, la forma es fondo.

 

¡¡He dicho!!

 

*José Luis Castillo Báez es delegado de la Corriente Crítica (CC) del PRI en la 4ª Circunscripción.

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