8 agosto, 2022

Van manufacturas a contrarreloj para legitimar contratos

La creación de empleo formal en el País avanzó en 4mil 309 puestos durante octubre. Foto: Edgar Medel

Frida Andrade // reforma.com

El tiempo se le acaba al sector manufacturero para cumplir con las disposiciones laborales del T-MEC.

La fecha límite para cumplir con la ratificación de los contratos colectivos de las empresas es diciembre de 2023, pero en la práctica son tiempos apretados, afirmó Israel Morales, director del Comité de Acuerdos y Tratados Comerciales de Index nacional.

“La industria de manufactura y de manufactura de exportación, que son entre mil 200 y mil 800 (empresas), está contra el tiempo para tener los compromisos cumplidos.

“Estamos haciendo un gran esfuerzo por capacitar, difundir, implementar en las empresas todos los compromisos (laborales)”, refirió el directivo del organismo que agrupa a las empresas IMMEX.

Hace dos años, cuando se firmó el T-MEC, se establecieron nuevas disposiciones laborales, como es la ratificación de los contratos colectivos de trabajo por parte de los trabajadores, lo que da legitimidad a los sindicatos que tienen la representación laboral.

Para que se ratifiquen los contratos colectivos se requiere un proceso de democracia sindical, es decir, los sindicatos de cada empresa deben ser votados por los trabajadores.

Incluso, ahora con el Tratado es posible tener más de un sindicato en la empresa si los empleados así lo deciden, pero para ello se requiere hacer más de una elección en una misma compañía.

Y si hay quejas se tienen que reponer los procesos, que no es algo sencillo, expresó Morales.

“Esa ratificación la estamos haciendo a marchas forzadas porque la Secretaría del Trabajo y los centros de justicia laboral tampoco estaban listos desde el día uno, el Gobierno tenía que instrumentar para que las empresas puedan cumplir”, destacó.

Sin embargo, comentó que la libertad sindical debió haber estado desde el TLC, por lo que ahora con el nuevo pacto comercial se tiene un paso en la dirección correcta porque garantiza los derechos de los trabajadores.

La industria no está en desacuerdo, sólo que el proceso va llevar tiempo madurar y enfrenta un plazo límite, expuso.

Exceptuando las reglas de origen de la industria automotriz, consideró que en general el T-MEC es mejor que el TLC.

“Salvo el sector automotriz, que las reglas de origen son más restrictivas y representan un reto, el T-MEC es mucho mejor en todos los sentidos, es moderno, tiene previsiones que aseguran el ambiente de negocios”, afirmó.

Concretar el T-MEC fue positivo porque a la región le devolvió la certidumbre para que se siguiera invirtiendo al tener nuevamente establecidas las reglas del juego ante el ambiente que alteró Trump en los negocios, concluyó.

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