17 enero, 2022

Exhibe debilidad del penal de Tula ‘camión de Troya’

Foto: REFORMA

Óscar Uscanga // reforma.com

Con un “blindaje” artesanal que no necesitó ni soldadura, un viejo camión de 3.5 toneladas fue la principal arma que utilizó un comando para derribar en segundos la débil puerta del penal de Tula de Allende, en Hidalgo.

Abandonado un kilómetro después de su portazo, sobre la vía Tula-Xochitlán de las Flores, este vehículo Ford F-350 rojo, de 1997 y doble rodaje, evidenció que la seguridad no era precisamente el fuerte del Centro de Reinserción Social (Cereso), donde se albergaba al líder huachicolero, José Artemio Maldonado Mejía, “El Michoacano”, y su hermano, Mario, “M1”, de “Pueblos Unidos”, que se escaparon la madrugada del miércoles.

Para lograr la fuga de los capos y de siete sicarios, bastó con que los delincuentes le atornillaran al frente de este camión de redilas una placa de acero de un cuarto de pulgada.

Sin la necesidad de usar soldadura, el escudo fue colocado con sólo dos tornillos a la izquierda y dos a la derecha del tumbaburros. La modificación incluyó dos huecos para permitir la luz de los faros.

En su caja de redila, la madera también fue reforzada con una sábana del mismo acero, así como en su parte frontal superior, donde se presume iban de pie algunos de los sujetos que ayudaron a la fuga de los nueve reos.

Sin reporte de robo, la unidad utilizada en la escapatoria tenía a un costado la leyenda “Reyes Gas”, una empresa con sede en Ixtapaluca, Estado de México, que hasta ahora no ha emitido ningún pronunciamiento sobre el acto criminal.

De acuerdo con su página de internet, “Reyes Gas” se ubica en Avenida La Espinita, Jardín Industrial Ixtapaluca, y sus vehículos tienen cobertura en toda la Ciudad de México, así como en Municipios del Estado de México como Texcoco, Ecatepec, Naucalpan, Chalco, Amecameca, Neza, Tlalnepantla y Huixquilucan.

La matrícula de circulación de esta Ford roja, LE40250, muestra en el Registro Público Vehicular (Repuve) que no hay ningún reporte de robo vigente.

De al menos seis vehículos utilizados para la evasión, la “blindada”, actualmente asegurada en las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), se volvió la estelar en una fuga que duró menos de ocho minutos y que sembró terror en el Municipio de Tula.

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