27 enero, 2022

La XXIII Asamblea Nacional del PRI

Por: Genaro Morales Rentería*

En el contexto de ser un PARTIDO en la oposición, este, debería o deberá ser la oportunidad precisa para lo siguiente: Definir qué tipo de oposición aspiramos ser, toda vez que no es malo ser oposición, lo malo resulta el no saber ser oposición, pero sobre todo una oposición crítica.

Es nuestra responsabilidad pedir que se asuman con responsabilidad y altura de miras las críticas positivas que le hacemos a nuestro preciado instituto político. Es por ello que, fijo posicionamiento de revisar las hasta hoy desastrosas estrategias digitales y mejorar el rumbo discursivo implementado, ya que pese a contar con un organismo especializado en redes sociales los resultados distan de ser los esperados en el contexto de segmentación de mercado que tiene incluidas a las generaciones X, Y y Z, las generaciones millenium no se encuentran representadas en las arcaicas formas de hacer política, los tiempos y las circunstancias actuales nos exigen formas distintas de aproximarnos al electorado que cada vez exige mejores procesos comunicacionales.

La XXIII Asamblea es otra gran ocasión para el PRI, ocasión que debe servir para definir cuál es su ideología, ya que, por una parte, se encuentra como integrante de la Internacional Socialista y dentro de la Corriente Política Socialdemócrata y por otra alberga a una gran ala tecnócrata y libertaria.

Esta nueva Asamblea es la gran oportunidad para sacudirse del neoliberalismo, de la tecnocracia que uso al partido como su vehículo de arribo al poder. Es la ocasión ideal para readecuar la oferta política no solo a las históricas demandas sociales de justicia, oportunidades para todas y todos, educación, salud y otras tantas más que la mayoría conocemos.

Hoy en el escenario nacional se asoman nuevas demandas sociales: Ecología, defensa de los Derechos Humanos, de los Animales, de la Comunidad LGTBI, Feminismo, entre otros temas más de interés colectivo.

La pregunta que hay que hacernos es, ¿qué ha hecho o qué no ha hecho el PRI con relación a estas demandas sociales del Siglo XXI?

En síntesis, si recordamos las XIV y XVII Asambleas Nacionales del PRI, fueron dos reuniones representativas que, sin lugar a dudas, macaron un parte aguas histórico al interior del partido. Es por ello que creo que la XXIII Asamblea Nacional, no puede, o no debe, estar destinada a la intrascendencia política, a cada uno de nosotros nos corresponde ser parte de la historia diferente que se está escribiendo en tiempos de ser un partido en la oposición que, además, aspira a ser contrapeso y no un satélite de la derecha y mucho menos de la 4T.

 

*Genaro Morales Rentería es líder nacional de la Corriente Crítica del PRI

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