13 mayo, 2021

Acecha 4T a Medina

Foto: Reforma

REFORMA // Staff

La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) tiene en la mira al ex Gobernador priista Rodrigo Medina y a su familia, y ya presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR) la primera de varias denuncias por los delitos de lavado de dinero y evasión fiscal, que podrían superar los mil millones de pesos.

Según información a la que REFORMA tuvo acceso, la UIF, a cargo de Santiago Nieto, detectó una red de empresas para hacer triangulaciones millonarias, depósitos en efectivo entre cuentas bancarias y empresas fachada, inversiones en fondos extranjeros y envío de recursos a cuentas en Alemania, Suiza, Argentina y Emiratos Árabes Unidos.

La autocompra de un terreno en Saltillo, la adquisición de predios de sus “compadres” para instalar la planta de Kia en Pesquería, y la adjudicación de un contrato por más de mil 600 millones de pesos para aplanar los terrenos son parte de las operaciones bajo la lupa.

Además del ex Gobernador, cuyo sexenio fue del 2009 al 2015, entre los señalados están su padre, Humberto Medina Ainslie, y sus hermanos Humberto y Alejandro.

La primera denuncia presentada ante la FGR se relaciona con la venta en 92.6 millones de pesos de un terreno en Saltillo con la que el priista buscaba justificar que tenía ingresos para adquirir en el 2014 una residencia de 13.3 millones de pesos en Monterrey.

Actualmente el caso -del que se dio vista al SAT y a la Fiscalía de Nuevo León- se encuentra en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales de la FGR, bajo la carpeta de investigación FED/SEIDF/ UEIDFF-NL/0001266/2020.

La UIF también investiga al ex Gobernador y a su familia por haber armado una red de empresas de todo tipo para triangular cerca de mil millones de pesos entre el 2013 y el 2017.

Estas triangulaciones ocurrieron tras la compra de terrenos que hizo el Gobierno estatal para la instalación de la planta de Kia en Pesquería y del otorgamiento de un contrato de más de mil 600 millones de pesos para desmontar y aplanar esos predios.

La UIF encontró que las empresas clave en este entramado son Inmobiliaria Galord, creada por Bernardo Castillón Gómez y Juan Manuel García Cañamar, y Proyectos Inmobiliarios Olimpia, propiedad de Dimitri Hadjópulos.

Castillón, García y Hadjópulos son amigos cercanos del ex Gobernador, señalados por algunas personas como sus compadres.

La UIF también investiga a otros ex funcionarios de la Administración de Medina, como Adrián de la Garza, ex Procurador en el sexenio del priista y actual candidato a la Gubernatura del PRI-PRD, y Francisco Cienfuegos, ex coordinación de Comunicación y aspirante de la misma coalición a la Alcaldía de Monterrey.

Con información de Mirna Ramos

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