25 enero, 2021

Semana Santa 2021, ¿falsa esperanza para el sector turístico?

Por: Juan Manuel Zavala // @zavalinzky

Este año la pandemia del coronavirus nos hará vivir la Semana Santa confinados, pero el Papa Francisco, obispos y sacerdotes llevarán las celebraciones litúrgicas, a través de las redes sociales y la televisión. Además, la Conferencia Episcopal Española ofrece una publicación que permitirá la participación espiritual de los fieles en la celebración de los días centrales del año litúrgico, desde el Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección.

En esta ocasión, las vacaciones de primavera caerán entre el sábado 27 de marzo y el lunes 5 de abril.

Así, el domingo posterior a la primera luna llena después del inicio de la primavera en el hemisferio norte es el Domingo de Pascua (también llamado de Gloria o de Resurrección), que puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril. A partir de ahí se distribuyen el resto de fechas, que en el 2021 quedan así:

Domingo de Ramos: 28 de marzo

Lunes Santo: 29 de marzo

Martes Santo: 30 de marzo

Miércoles Santo: 31 de marzo

Jueves Santo: 1 de abril

Viernes Santo: 2 de abril

Sábado Santo: 3 de abril

Domingo de Resurrección: 4 de abril

Lunes de Pascua: 5 de abril

Partiendo del Domingo de Pascua también se fijan los días de Cuaresma. La Cuaresma, que consta de 40 días, empieza el Miércoles de Ceniza -que este año es el 17 de febrero- y termina el Jueves Santo -1 de abril- (los domingos no se incluyen).

El cambio de las fechas de Semana Santa y, sobre todo, el tema de la Pandemia del Covid19, Influenza, mutación del virus, y demás condicionantes de los Gobiernos, reduce considerablemente la actividad económica, el turismo y el comercio en Puebla y México.

La contingencia sanitaria a causa del Covid-19 provocará que en esta Semana Santa, hoteles y centros de entretenimiento y de consumo estén cerrados, por lo que el sector turístico enfrentará un verdadero “viacrucis” en el periodo que más derrama económica genera.

Una verdadera lástima, ya que los servicios como hotelería y transporte tienen desventajas en esta etapa, pues son servicios que no se pueden ofrecer a distancia, a diferencia de los restaurantes, los cuales te ofrecen la opción de pedir tu comida a domicilio evitando salir de casa, sin embargo éstos últimos también han sufrido grandes bajas en sus ventas y clientela.

La caída que se espera en la actividad económica en todo el País impactará en gran medida al turismo. En este momento es difícil tener un buen pronóstico del impacto que se tendrá en toda la economía.

El 18 de febrero del año pasado, el funcionario había mencionado que la derrama económica prevista por las vacaciones de Semana Santa era de 157 mil 813 millones de pesos, sin embargo, la propagación del COVID-19 impuso un “viacrucis” al sector turístico en estados, cuyo final es impredecible.

Según el secretario de Turismo federal, Miguel A. Torruco, la reactivación del turismo en México dependerá de la situación del país en los meses de abril, mayo y junio.

Así que la ausencia por segundo año de Semana Santa se da ya como una certeza y así todos lo reconocen, a la espera de ese solemne anuncio, comunicado o decreto que lo confirme, y sin procesiones en la calle, una de las claves de este 2021 será: ¿qué Cuaresma y Semana Santa vivirá la ciudad?, ya que a priori la gente podrá estar en la calle y las iglesias podrán estar abiertas, con las limitaciones de aforos y horarios que se apliquen en marzo.

El decreto reventará al comercio formal, aquí pagan justos por pecadores, no se dan cuenta que la economía familiar está por colapsar y miles de familias poblanas dependen del sector restaurantero.

La epidemia es la que marcará, en definitiva, qué el año 2021, hasta cuándo durará esta especie de interinidad en la que viven desde el pasado mes de marzo del 2020; cuándo recuperaremos los centros de consumo llenos; y, el interrogante que a día de hoy sobresale sobre el resto, ¿cuándo volveremos a ver una economía estable?

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