6 marzo, 2021

CLAUDIA SIN CAMINO, nuestra alcaldesa

Por: Jatzume Hernández // @Jatz4 en IG

Mientras en su curriculum tiene como características el identificarse con las preocupaciones del feminismo para hacer del mundo un lugar más equitativo para mujeres y hombres, podemos ver a nuestra alcaldesa, Claudia Rivera Vivanco desde sus inicios en el mes de marzo del 2018 envuelta en diferentes espectáculos políticos por acusaciones dirigidas a gobiernos anteriores con la bandera de la 4 T (como suelen hacer toda la bola de morenistas) así como su ineficiente persecución a la corrupción y aunque trataba de arreglar sus errores nada más se queda en palabras.

Y para prueba hay muchos, el 8 de marzo del 2018 fue acusada de no incluir en los planes de trabajo a las compañeras que eran de su mismo partido, pero eso solo fue el inicio de una serie de meses donde diputados de morena comentaban constantemente la falta de solidaridad para muchos temas políticos que como electa tenía la responsabilidad de estar presente; también podemos encontrar su supuesta propuesta para erradicar el ambulantaje, situación que a la fecha nada más no resuelve. Todo siguió de esta forma hasta llegar al día 15 de octubre del 2018 cuando toma posesión de la alcaldía de la capital metropolitana.

“Mejorar la seguridad y el salario de los policías, prioridad en los primeros 100 días de gobierno de Rivera Vivanco” Fueron las cabezas de las noticias una vez que inicio su gubernatura, sin embargo, se ha empañado de malas calificaciones y comentarios por parte de la sociedad poblana donde no se ve ningún tipo de resultados, ni siquiera los que prometió fielmente que iba a solucionar.

Lo peor de la situación es que si se habla de Claudia solo podemos analizar corrupción atrás de todos los supuestos avances, ¿Quién no recuerda los postes en las esquinas de algunas avenidas dentro del centro histórico? Las mismas que ocasionaron múltiples accidentes y que generarían multas exageradas para reparar dichos postes.

Supuestos avances y diálogos con todos los ambulantes para que nuestras calles no estuvieran obstruidas con los mismos. ¡Vaya que se vio el cambio! Pues tal vez este un poco ciega, pero para mí, las calles siguen invadidas por el ambulantaje y aunque no me guste mucho la idea, la verdad es que es de lo más comprensible después de tantos cambios que ha propiciado la pandemia y de paso la corrupción que se cuela como cañería en el sistema de gobernación actual.

No bastó el mitin y el relajo que se traían con las casas de campaña afuera del palacio municipal para demostrar cual era el sentir de la población en general y aunque ya no están dichas casitas de campaña, el sentimiento queda de forma muy aguda en muchos poblanos.

¡Que lastima! Porque por algunas cuantas terminamos pagando muchas otras y por estas acciones dicen que después las mujeres no pueden gobernar o estar en un puesto “de varones”, ya que no sabrían como desempeñarlos. El desaprovechar oportunidades como esta para jugar el juego de la manipulación deja muy en claro que es una verdadera estupidez.

Pero bueno, aún nos queda tiempo, esperemos que en el futuro nuestra buena alcaldesa pueda limpiar no solo su nombre, sino la de todas las poblanas que tenemos mucho que dar.

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