26 febrero, 2021

El hombre que quiso ser todo y terminó siendo nada

En días recientes hemos sido testigos de las peores inundaciones en el estado de Tabasco en los últimos tiempos, al menos quien esto escribe no recuerda un desastre natural de esta magnitud, y es que esta temporada de lluvias fue y sigue siendo atípica en el país, esta misma ha dejado a miles de personas en el desamparo total, perdieron sus casas, sus muebles, su ropa, en fin, sus efectos materiales que, lamentablemente son tan necesarios e indispensables en estos tiempos.

Me resulta muy doloroso ver a mis hermanos tabasqueños sufriendo tan terrible tragedia, y es todavía peor ver que, la indolencia del gobierno federal ha rebasado absolutamente todo lo imaginable, jamás pensé que, “el gobierno más cercano a la gente” fuera precisamente todo lo contrario, que fuera un clavo más en el ataúd de mis pobres paisanos que, un día sí y otro también, sufren el embate durísimo de la madre naturaleza.

Con el recién desaparecido FONDEN (fondo para desastres naturales) es como los gobiernos anteriores hicieron frente a este tipo de desgracias que lamentablemente no son nuevas en este país, somos privilegiados en recursos naturales, en playas y mares, pero al mismo tiempo estamos expuestos a todos los fenómenos meteorológicos que existen, y estamos acostumbrados a ellos por supuesto, sin embargo, al menos en administraciones anteriores, se contaba con las herramientas para al menos tratar de asistir en la medida de lo posible a la población civil en caso de desastres, ahora no contamos más con estas herramientas, así es, los gobiernos más corruptos he “inútiles” de la historia (a decir de Andrés Manuel) tuvieron la visión y la misión de proteger a sus ciudadanos.

Por supuesto creo que hubo corrupción en el manejo de esos recursos, no me cierro de ojos ni justifico lo injustificable, sin embargo, existían las herramientas para hacerlo, ahora no, ahora no hay nada, estamos absolutamente indefensos ante este tipo de eventualidades.

Por supuesto no se puede culpar al gobierno federal de inundaciones, terremotos, trombas etc. etc., pero de lo que definitivamente si son culpables es de su ambición inconmensurable, de la sumisión absoluta y absurda de unos legisladores que lejos de velar por los intereses de sus votantes, simplemente se dedican a cumplir los caprichos de uno de los presidentes más absurdos, más nefastos, más autoritarios de los que se tenga memoria, la sumisión absoluta al hombre que quiso ser todo y termino siendo nada.

He dicho.

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