19 septiembre, 2020

Por: Jatzume Hernández // @JacJatzume

De antemano sabemos que la fotografía es magia, pero no hay nada como transformar lo crudo, lo cruel, es más la muerte misma en belleza. Sin embargo, tenemos como ejemplo a un gran fotógrafo: Enrique Metinidez, mejor conocido como “El Niño”.Tan solo la escena de ver a un niño de tan solo 9 años tomando fotos de accidentes, muertos y catástrofes, me crea desconcierto. Pero así fue como comenzó la brillante carrera de este pequeño artista el cual fue afinando tal como se hace con un diamante puro a su talento.

Metinidez creo arte en medio del caos, una de sus grandes obras es la siguiente

ME 1

Lamentable accidente conocida como “Adela Legarreta Rivas atropellada por un Datsun“, tomada en 1979, donde pierda la vida casi de forma inmediata. Pero a pesar de lo impactante que puede ser no pierde su esencia ni su belleza. Puntos que lo caracterizaron durante toda su carrera.

Metinidez a lo largo de su extensa carrera ha pasado una infinidad de ocasiones en donde ha expuesto su vida, en el reportaje llamado “Enrique Metinides, el silencio de las sirenas” el cual se publicó el 22 de mayo del 2015, nos habla de tantas anécdotas que vivió en el quehacer diario de su profesión. Es decir, no es tarea fácil

Enrique ha expuesto sus fotos en Casa de América, Madrid, España; la Central de Arte Guadalajara, Guadalajara, Mexico; The Photographers’ Gallery en Londres, Reino Unido; la  de Nueva York y recientemente en el Foto Museo Cuatro Caminos, Ciudad de México.

Dolor, rostros, emociones, dureza, son rasgos visuales dentro cada foto, sin embargo, en estas mismas imágenes también se puede denotar la calidad fotográfica y la sensibilidad para captar la naturaleza del hombre sin afectar (bueno solo un poquito)

Pero como siempre, usted tiene la última palabra, ¿Qué opina de su trabajo?

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