9 agosto, 2020

Entre más rasposo, más sabroso

*Lana, el placer más áspero

Giada Barbarani // excelsior.com.mx

Al observar las imágenes de muchos actores famosos, desde Robert Redford hasta Sean Connery, desde Gary Cooper hasta Gregory Peck, desde Woody Allen hasta Sherlock Holmes, el detective más famoso de sir Arthur Conan Doyle, salta de inmediato una elección de estilo común para todos: el uso de los abrigos de lana.

El tejido masculino de lana cardada con pequeños nudos y áspero al tacto, famoso en todo el mundo por su consistencia sólida, que garantiza una larga duración, es la elección desde hace muchos años y el preferido para los sacos casual-chic, para llevar sin distinción en el tiempo libre o en el trabajo.

Pero la lana, en realidad, nació para un uso diferente. Originaria de Escocia, su nombre en inglés, tweed, deriva de una interpretación errónea por parte de un mercante londinense de Twill (tweel, según la pronunciación escocesa), que significa tejido diagonal, vocablo que se confundió con tweed, el río que separa a Escocia de Inglaterra, en la zona donde, en el siglo XIX, surgían los centros textiles que producían este tejido y que por años ha sido sinónimo de deporte: un inglés que pedía un traje de lana en Inglaterra lo usaba en el campo, para salir de caza o en los hipódromos, tradición que sigue viva hasta ahora.

Gracias a los diseñadores, la lana ha traspasado sus fronteras y representa un vínculo entre el estilo de antaño y el contemporáneo. Coco Chanel utilizó este tejido en sus colecciones gracias a la inspiración de su historia de amor con el Duque de Westminster, en el lejano 1920. Se enamoró de él y de su estilo deportivo y, en particular, de sus sacos en lana, con colores que le recordaban la campiña inglesa donde salían a pasear. El aprecio al tejido fue compartido con pocos, pero no tardó en convertirse en un must de Chanel.

Ha pasado mucho tiempo y las curiosas vías de la moda han transformado el saco deportivo de lana —liberándose del cinturón y los dobladillos— en una prenda a mitad de camino entre el traje y la ropa para el tiempo libre. Sin duda los abrigos de lana son ya un must que todo hombre que se digne de ser un Genlteman debe tener en su guardarropa . Recomendamos combinar con un chaleco y unos pantalones de mezclilla con botines, nunca falla.

 

Artículo recuperado de www.excelsior.com.mx

A %d blogueros les gusta esto: