13 agosto, 2020

Ingenuidad y Perseverancia, en Marte 2020

Por: Ricardo Quit // @cienciacc

Apenas el 20 de julio nos encontrábamos conmemorando y festejando los 51 años de la llegada del primer ser humano a la Luna, un viaje que duró casi 5 días para llegar, y más de 30 vueltas a la Tierra para completar una misión que apenas duró 21 horas y media que alcanzó a recolectar 21 kilogramos de muestras recogidas y martilladas por incipientes petrólogos; los primeros astronautas, que trajeron a la tierra piedras y polvo lunar, como recuerdo científico para el análisis, investigación e incluso para ser exhibidas y palpadas en distintos museos del mundo.

Hace casi 5 años que la magia de Hollywood nos presentó The Martian/Misión Rescate, una aventura donde Mark Watney interpretado por Matt Damon, se convierte en el primer astronauta-pirata del espacio al ser abandonado por accidente en la primera estación marciana de la humanidad; la ficción del cine que por una parte reivindica en el inconsciente colectivo al malvado Dr. Mann en su deseo por no quedar abandonado en un planeta especulativamente habitable que también interpretó Damon en la película Interestelar; y por otra parte aterriza las ideas que Elon Musk, el genio disruptivo de los negocios de base tecnología, nos ha estado ofreciendo desde la última decena.

Recordemos que recién empezado el año vivíamos despreocupados sobre nuestra supervivencia en el planeta, pero Musk desde hace años ha planteado la posibilidad de convertir a la especie humana en una especie interplanetaria, la posibilidad de que un asteroide nos desaparezca de la faz de la tierra así como sucedió con los dinosaurios ha sido su principal estandarte de promoción para llevar al hombre a Marte.

Hace apenas 2 meses con el lanzamiento de su nave Falcon 9 desde Cabo Cañaveral se marcó un hito en la nueva carrera espacial, al menos desde este lado del mundo la NASA lleva planeando una misión a Marte en los últimos 8 años y recientemente un presumible regreso a la Luna.

La habitabilidad planetaria, es un índice que refleja no solo la capacidad de un planeta para albergar la vida comparada con la tierra sino también la de algún satélite natural en algún lugar del universo, para tal efecto se consideran factores como la cercanía a una estrella, la composición del objeto, la energía que puede generar o captar y por supuesto las condiciones favorables para el metabolismo (los cambios físicos y químicos que sufren las células).

Así, en los siguientes días mientras intentamos encontrar al Cometa Neowise al comenzar la noche esperaremos con ansias el lanzamiento de un cohete Atlas V con la misión extraplanetaria: Mars 2020. El despegue programado por la NASA para el 30 de Julio a las 7 de la mañana del centro de México, cuyo viaje que durará 7 meses para depositar en la superficie marciana 2 vehículos exploradores de investigación de habitabilidad planetaria: el Ingenuity y el Perseverance, el primero es un pequeño helicóptero que establecerá la ruta ideal para que el segundo, que es un rover mejorado primo del Curiosity (robot que espera en Marte desde el 2012).

El Perseverance incluye 23 cámaras de video, 2 micrófonos y 7 instrumentos científicos que tomarán muestras y almacenarán para su análisis en futuras misiones, pesa poco más que una tonelada y tendrá una vida útil programada de 14 años.

Supongo que según los resultados preliminares de estas investigaciones se decidirá si en la siguiente misión llegarán astronautas con sus laboratorios a habitar el planeta y analizar las muestras o si enviaremos a más robots y equipo para que nos las envíen a la tierra para continuar con el trabajo. Como dijo Stephen Hawking: “ahora solo hay humanos en la Tierra pero ya hay al menos 2 planetas habitados por robots”.

 

* Ricardo Quit es divulgador científico miembro del Consejo Nacional para el Entendimiento Público de la Ciencia

A %d blogueros les gusta esto: