20 septiembre, 2020

Se suman 2 millones a la informalidad; impacto laboral de la pandemia

Fuente: Inegi/ Gráfico: Abraham Cruz

*En mayo, 1.9 millones de personas se unieron a las filas de quienes laboran sin contrato por escrito ni prestaciones de salud o vivienda

Karla Ponce // Excelsior

La informalidad ha sido la válvula de escape ante el desempleo masivo que ha dejado la pandemia.

En mayo, 1.9 millones de mexicanos se sumaron al mercado laboral sin tener un contrato escrito, acceso a servicios de salud, ahorro para el retiro o para vivienda.

La población ocupada en condiciones de informalidad pasó de 20.7 millones en abril a 22.6 millones en mayo, de acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo, del Inegi.

En los hombres, el alza en la ocupación informal en mayo fue de 900 mil, para ubicarse en 13.8 millones; para las mujeres fue de un millón y suman 8.8 millones.

Especialistas coinciden en que la falta de oportunidades laborales formales orilla a las personas a trabajar en condiciones vulnerables.

En mayo creció en dos millones el número de personas que buscan un segundo empleo para aumentar su nivel de ingresos, al pasar de 11 millones en abril a 13 millones.

ENFRENTAN LA CRISIS EN LA INFORMALIDAD

La informalidad laboral se ha convertido en la válvula de escape para el desempleo masivo durante la pandemia. De acuerdo con la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), durante mayo 1.9 millones de mexicanos se sumaron al mercado laboral sin contrato escrito, acceso a servicios de salud ni ahorro para el retiro ni para la vivienda.

De esta manera la población ocupada en condiciones de informalidad pasó de 20.7 millones en abril a 22.6 millones en mayo.

En el caso de los hombres, el aumento en la ocupación informal durante el quinto mes del año fue de 900 mil, para ubicarse en 13.8 millones, en tanto que para las mujeres fue de un millón, con lo que sumaron 8.8 millones.

Los especialistas coinciden en que la falta de oportunidades laborales formales orilla a las personas a laborar en condiciones vulnerables. “Frente a los altos índices de desempleo, la gente prefiere carecer de prestaciones que de una fuente de ingresos”, asegura Elizabeth Ponce, trabajadora social por la Universidad Nacional Autónoma de México.

En el segundo mes en el que estuvieron suspendidas las actividades no esenciales para evitar la propagación del covid-19 se incrementó en 2 millones el número de personas que buscan un segundo empleo para aumentar su nivel de ingresos, al pasar de 11 millones en abril a 13 millones en mayo.

DETERIORO

Héctor Magaña, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios en el Tecnológico de Monterrey, considera que el nivel de subocupación está relacionado con los bajos niveles salariales que hay en el país, los cuales se agravaron con la pandemia. “La mayoría de los empleos no sólo pagan poco, sino que tienen pocas o nulas prestaciones, lo que hace que la gente opte por buscar un segundo empleo que le permita cubrir todas sus necesidades u obtener beneficios como la seguridad social”.

La población desocupada, es decir, la que no tiene trabajo, pero manifestó que realizó acciones de búsqueda de empleo durante mayo, ascendió a 1.9 millones, luego de que un mes antes se ubicó en 2.1 millones.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México la duración de la desocupación es generalmente corta, a diferencia de otros países donde existe un seguro de desempleo.

En el mes de mayo de 2020, debido a la pandemia, la proporción de los desocupados se concentró en las personas que tienen hasta un mes buscando trabajo con 43.2%, cifra 8.7 puntos porcentuales menos que la del mes previo. En tanto que la proporción de los desocupados con una duración en la búsqueda de trabajo de más de uno hasta tres meses fue de 37.3%, 5.3 puntos porcentuales más que en abril del presente año.

SE AMPLÍA LA BRECHA LABORAL

En el país se requiere la generación de 34.3 millones de nuevos empleos, cantidad por encima de la reportada en abril pasado cuando ascendía a 33.1 millones, de acuerdo con datos del Inegi.

Esta cifra se compone por 1.9 millones de personas que buscan activamente trabajo, pero no lo encuentran; 19.4 millones que no buscan uno, pero están dispuestas a trabajar si les presenta la oportunidad, y 13 millones que, pese a tener empleo, reportan la necesidad de laborar más horas.

Este conjunto de personas conforma lo que se conoce como brecha laboral, indicador que has sido avalado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para medir las verdaderas necesidades de empleo de un país.

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