18 septiembre, 2020

¿Se asoma un Big Brother para la elección de 2021?

Por: Jesús Contreras Flores

Cuando el debate se ha perdido, la
calumnia es la herramienta del perdedor
Sócrates

El Presidente Andrés Manuel López Obrador, ha reanudado sus recorridos por el país, y, acompañado por el principal promotor del Movimiento de Regeneración Nacional –Morena- Sí, el Ejecutivo federal, en sus diálogos con el pueblo, ha dado paso al personaje conocido como el “Peje”, mismo que, con campaña abierta para el proceso electoral de junio de 2021, en voz del mandatario, en Tlaxcala, dejó claro: “Vale más decirlo desde ahora para que no estén pensando que nos vamos a quedar callados, el compromiso es: la Presidencia de la República no va a permitir que el dinero del presupuesto federal se destine a favorecer a ningún partido, a ningún candidato, pero también la Presidencia de la República va a estar pendiente de que se garanticen elecciones limpias y libres, y que no se utilice dinero sucio en las elecciones”…O sea que el INE, la FEPADE, las autoridades electorales, abur…

Resulta que un reportero preguntó al presidente sobre la existencia del “BOA” y acerca de la posibilidad de que Lorenzo Córdova, Consejero Presidente del Instituto Nacional Electoral, acudiera a alguna “mañanera”, ajá, para informar, sobre el proceso electoral -2020-2021 en el que se elegirá a los 500 diputados federales -300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional-, 15 gobernadores y diputados locales y Presidentes Municipales-, y que ante el panorama que se está viviendo López Obrador, “considera que el PRIAN, el dinosaurio del PRIAN pudiera configurar un fraude electoral en las próximas elecciones?”…Desde luego que el jefe de la nación rechazó la petición por ser un organismo autónomo, independiente, esperamos que así continúe. También rechazó la posibilidad de un fraude, pues antes los fraudes se promovían desde el poder…recordó que le robaron la Presidencia de la República, y enfatizó que no permitirán que haya fraude, “desde luego no se va a permitir que ningún funcionario se involucre, participe en procesos electorales, me refiero a funcionarios, servidores públicos federales”.

Y aquí el candidato en campaña por Morena salió a la palestra y dijo: “vamos a estar muy pendientes del comportamiento de las autoridades estatales para garantizar que haya elecciones limpias y libres, que no están pensando -lo digo con toda franqueza- los gobernadores que no se va a meter el gobierno federal, pero que ellos sí van a poder aplicar prácticas de compra de voto, de acarreo, de reparto de dádivas, ahí sí. Vamos a estar muy pendientes”.

Todavía más: “existe la fiscalía electoral y es delito grave el fraude electoral. Y si se meten y se demuestra que se está utilizando dinero público o está interviniendo el gobierno en las elecciones, el responsable tiene que ser castigado y yo estoy obligado a denunciarlo y lo voy a hacer, porque otro de los compromisos que tenemos como parte fundamental de la transformación es acabar con los fraudes electorales, garantizar que haya democracia, que el pueblo elija libremente a sus autoridades”. Nada que ver con el presupuesto sino que “se deje en libertad al pueblo para elegir a sus representantes. Nada de que la asociación civil empresarial va a estar entregando dinero para apoyar a candidatos como lo hicieron en el 2006, que metieron dinero y era ilegal desde entonces, hay constancia”.

Hace días el presidente Andrés Manuel López Obrador, planteó que hubiera sólo dos partidos: liberales y conservadores, para que tantos partidos políticos. Después se dio a conocer la creación del Bloque Opositor Amplio –BOA-, señalando a gobernadores, medios de comunicación y periodistas, consejeros del INE, y del TEPJF, empresarios, etc, que están integrando ese bloque para ganar la mayoría en la Cámara de Diputados, y en los estados también obtener triunfos que les permita hacer contrapeso al poder ejecutivo federal. A ello se suma el distanciamiento con gobernadores de oposición, principalmente de Acción Nacional, cuyas declaraciones ha calificado de politiquerías. El gobierno federal no quiere partidos políticos opositores, sólo que exista Morena y lo que quede del PAN, PRI, PRD, MC y mucho menos jueces electorales.

Y los partidos rivales?…Dónde andan sus dirigentes?…

El movimiento Lópezobradorista está en una gresca de padre y señor mío. No importa, en los organismos políticos las cosas son similares y lo que peor, se encuentran paralizados cuando a poco más de100 días se abrirá el proceso electoral 2020-2021.

Aquí en Puebla, no hay visos de que se aproveche la batahola de los morenistas tanto al interior como el desencuentro entre la alcaldesa, Claudia Rivera Vivanco y el gobernador, Miguel Barbosa Huerta, que por cierto tiene abiertas otras confrontaciones con rectores de varias universidades privadas y el de la BUAP.

Tanto en el PRI como en el PAN, desde el pasado proceso electoral, “suenan” los nombres de siempre para “competir” en las elecciones de 2021, del PRD, ni hablar, no existe el partido que dicen es, era de la izquierda poblana, puf. No se mueven para superar la crisis en que se encuentra. Un ejemplo es el PRI que actualmente es dirigido por un delegado presidente, enviado por el CEN, desde donde en agosto, “el dedo” de “Alito” señalará al efectivo.

En nuestro país se vive en un ambiente de miedo por la pandemia del Covid-19 y al parecer se está asomando una estrategia de miedo político rumbo al 21, con la presencia de un Big Brother, ante el desplome.

A la vista se observa que sólo, si los dejan, con las coaliciones, las alianzas de los partidos, llevando como candidatas y candidatos a militantes jóvenes con visión de este siglo, la democracia avanzará en México…Hasta la próxima…D.M.

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